Taxista, cuide sus llantas

El servicio de taxis debe destacarse por atributos que los diferencien de otros sistemas de transporte público como la comodidad, la rapidez y la seguridad. Este último no solo se refiere al cumplimiento de las normas de tránsito o a la conducción prudente, sino al mantenimiento en óptimas condiciones de todos los componentes del vehículo.

Varias de las recomendaciones más recurrentes de los fabricantes y de las mismas empresas que prestan servicio de taxis, van dirigidas al cuidado de una de las partes que más previene la ocurrencia de accidentes porque interviene directamente en el manejo. Se trata de las llantas. Aquí los consejos:

  1. Mantener la presión de aire correcta para evitar el desgaste prematuro o alguna deformación. Si la presión es superior a la recomendada puede presentarse un desgaste disparejo y la vida útil de la llanta se reducirá; por el contrario si es menor, el rodamiento se anchará y se puede alterar su forma original. Hacer un control mensual del nivel del aire es lo indicado.
  2. Verificar el desgaste de la banda de rodadura para conservar su correcta medida. Esta sugerencia va dirigida a garantizar un buen agarre y tracción al terreno. Algunas llantas tienen indicadores de desgaste para que cuando se llegue al límite se haga el reemplazo del neumático.
  3. Rotar las llantas para lograr un desgaste uniforme. Se hace pasando los neumáticos traseros para adelante y viceversa. Lo conveniente es que se realice cada 12.000 kilómetros.
  4. Alinear las ruedas para que la dirección junto con una suspensión en buen estado, preserven el buen comportamiento del taxi y contribuyan a la seguridad. La alineación es muy importante porque protege las llantas del desgaste irregular.
  5. Impedir la resequedad para que no aparezcan grietas en las paredes de los neumáticos. Existen varias maneras para proteger las llantas de este problema, una es sorteando las temperaturas extremas y los químicos; y la otra es usar detergentes suaves, especiales o productos para refrescar el caucho.
  6. Tener cuidado al conducir y estacionar para no ocasionar deformidades o desgastes atípicos en las llantas. Esto se consigue al no cometer errores como estacionar el taxi sobre un escalón, una acera o un terreno muy irregular; también evitando los golpes fuertes durante los recorridos.

Si sigue estas normas estará aplicando algunas de las mejores prácticas necesarias para que el servicio de taxis presten una gran misión.

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